jueves, 22 de diciembre de 2005

Lanzarote de las arenas

Después de meses sin registrar nada en mi cuaderno, me decido hoy a retomarlo para contar la novedad más importante . Un fuerte y hermoso imán me ha traído a la isla de Lanzarote, donde ahora vivo. Aquí parece estar mi destino, junto a esta isla de las arenas. Aquí se verá nuevamente revisada mi particular colección de arena. Aquí la serenidad de la compañía y de mis lecturas me están dando una nueva dimensión de mi realidad. Registraré en otro momento algún rastro de mis últimas marginalias entre los libros últimos leídos: artículos sobre simbología y La asesina ilustrada y Doctor Pasavento, de Enrique Vila-Matas. Viajaré pronto con G. al Algarve, al sur de Portugal, esa zona que aún me queda por rastrear del país de Eugenio de Andrade. Desde allí espero enviar novedades.