miércoles, 21 de junio de 2006

Fotocopias

Me siento en una mesa, sólo yo y tres sillas más, vacías. Comienzo a leer un libro de John Berger, Fotocopias. Afuera, en el exterior de la biblioteca, escucho voces que acompañan mi lectura, la arropan, le dan textura de cotidianeidad, como estas instantáneas, extraídas de lo real por el escritor inglés. Resulto ser yo una de esas fotocopias, un reflejo que la luz de lo irreal me regala. Resulto ser yo ese que acaba de salir de la sesión diaria con una joven fisioterapeuta de piel dorada y tiernos perchos turgentes. Fotocopia, reflejo de una mirada apócrifa que no alcanzará lo real deseado.