viernes, 15 de enero de 2010

Eugenio Montale: de pájaros, redes y hombres inflables

Montale y la abubilla
Cada cierto tiempo necesito volver a leer los poemas de Eugenio Montale, revisitar a salto de matas sus páginas. Pero en esta ocasión me he detenido un poco más en su segunda etapa y descubro algunos poemas que en parte vienen a ser los portadores de no pocos de los sentimientos y estados de ánimo que últimamente me persiguen.

Redes para pájaros De pájaros cogidos con la red, casi notas sobre el pentagrama, he dibujado al carboncillo muchos y no se sacado nunca conclusiones subliminales. La red es algo intrínseco, no es submarina ni abismal, ni puede revelarnos nada sustancial. La llevamos encima como un guardapolvo. Es invisible y no puede remendarse porque no se descose. Nadie se plantea el problema de salir de ella. Que debamos quedarnos dentro fue decisión de otros. Sin peligro El filósofo interdisciplinario es el que adora se vautrer (quiere decir repantigarse) en la más fétida basura consumista. Y lo peor es que lo hace con supremo goce y obviamente desde lo alto de una cátedra por él ya despreciada. Jamás se había visto que un náfrago incapaz de nadar delirara de gusto mientras el barco se iba a pique. Pero no hay peligro para los hombres inflables y él lo sabe. [Traducción de Fabio Morábito, en su edición bilingüe de Poesía completa, Galaxia Gutenberg / Círculo de lectores, 2006]