jueves, 22 de noviembre de 2012

Poetas y sus lecturas

[Haga click en la imagen para ampliarla]

Recibo de mi compañero y amigo Jesús Díaz la invitación al Ciclo de lecturas poéticas que se organiza en el Instituto de Estudios Canarios. Lázaro Santana abrirá estos encuentros y le seguirán Miguel Martinón, Elsa López y Eugenio Padorno. Espero poder asistir a algunas de las lecturas y animo a los pocos lectores de este blog a que asistan.
Gracias, amigo Suso, por la organización y por el envío.

Etiquetas:

sábado, 10 de noviembre de 2012

R(r)oussel(avy)

Sirva esta entrada para agradecer al misterioso/a responsable del blog Maquinaria de la nube todas las delicias que nos ha regalado durante mucho tiempo en su página. Esta semana nos anunció que al menos de momento abandona la publicación de sus entradas. Nos dice:
No sé si me despido definitivamente o si retornaré dentro de nada para llevarme la contraria a mí mismo, pero en este momento tengo ganas de hacer otras cosas. O puede incluso que tenga ganas de no hacer nada. Me compadezco de los que no saben o no pueden detener nunca el paso. A lo mejor lo que realmente me apetece es tan solo esperar en silencio mirando fijamente un sombrero de copa. A ver qué sale.

Seremos muchos los que seguiremos expectantes mirando igualmente ese sombrero de copa, del que tanto prodigios han salido. Gracias al desconocido/a Rrose Sélavy. Me permito reproducir aquí dos de las imágenes con las que homenajea a Raymond Roussel en un número de Poisson Soluble.




ROUSSEL by Pierre D. La

[Tema de Antuán Duchamp con letra de Julieta Lahoz. para el poisson soluble número siete dedicado a Raymond Roussel]

viernes, 9 de noviembre de 2012

Alas


 [Dibujo de Louise Bourgeois]

Sus alas nunca se habían posado en las ramas. Desde que nació había viajado por un mundo inhóspito, oscuro, plagado de trampas, de surcos en el aire de las tristezas. Sus alas eran las guías, las exploradoras de lo ignoto que sobrevuelan, desde el comienzo de los tiempos, el cielo, el aroma de los aires.
Sus alas son como las hojas de un cuaderno abierto a la escritura, a las manchas, al garabato ininteligible, porque en ellas se van grabando, como un tatuaje oculto, los trazos de otro cuerpo ausente. Sus alas no son las de un pájaro, son las de un ave otra, rara, etérea, sin nido.
Ahora las abre, las despliega, y se proyecta en el silencio majestuoso de la noche, como lechuza silente que cruza en la oscuridad el asfalto de una carretera. Pero en las alas de una lechuza no se halla la ligereza de estas alas, porque estas son otro organismo, como diseñado por algún arquitecto en la transparencia. Acumulan unas plumas de bruma, danzan flotando en la nada, en el algodón de algún sueño extinguido.