lunes, 5 de agosto de 2013

Creencias de verano

Regreso de Barcelona en una tarde de viernes de este agosto que comienza con neblina, con posma fina y persistente en este norte de la isla que vuelvo a hallar ajeno al verano, este norte isleño que en muchos momentos es un territorio inhóspito a la estación de la luz; al llegar a casa, sin embargo, me encuentro con un paquete que me salva de la tristeza del retorno, de la tristeza de volver a la casa de la nueva soledad. En su interior, un libro, Creencias de verano, de Iván Cabrera Cartaya, el amigo que me envía a menudo algunas de sus nuevas entregas poéticas con su ya habitual y delicada atención, con su amistad silenciosa. Me devuelve con su libro, mi amigo Iván, la creencia en este verano de nuevas mudanzas vitales. Leo algunos de sus poemas y ya siento que me servirán para aferrarme con fe a la palabra que no sé si vendrá a salvarme, pero que sigo esperando. Creencias de verano, sí; acaso pudiera ser ese el lema, el inveterado sello que marcará estos días de espera, de tránsito,  a los que me unen un hilo de ceniza, un sol negro, una luz en sombra.
Iván Cabrera Cartaya, Creencias de verano,
VI Premio de Poesía Antonio Gala
Villa de Alhaurín el Grande, 2012. 

Un libro que viene a devolverme la creencia en el verano, la creencia en la lectura de nuevos y viejos versos luminosos, escritos bajo el sello y el signo de Píndaro, de Seferis, de Juan Ramón, de Safo, de Propercio; son versos los de Iván que se leen como quien descansa a la sombra de una vid, como en aquel parral de frescura generosa que tenía otro poeta amigo de voz también griega en su casa, en la isla de la arena y de los fuegos. Un libro que me hace recobrar de nuevo el sentido del verano y del viaje, como en el cuarto fragmento que dedica “A unos almendros”:

Tendrá sentido el viaje,
hallará su regalo.
En un muro, en cualquier lugar
sus ramas y tus brazos
serán materia de lo mismo.
¿Cuál es la carne y cuál es el espíritu?
Carne y espíritu se reunirán.
La flor de la memoria volverá
como un vuelo que gana su medida.

Etiquetas: ,

2 Comments:

Anonymous Iván Cabrera Cartaya said...

Muchísimas gracias, Régulo, te agradezco mucho tu generoso comentario del libro. Un abrazo.

10 septiembre, 2013 02:52  
Anonymous Iván Cabrera Cartaya said...

Muchas gracias, Régulo, por el generoso comentario. Un abrazo.

10 septiembre, 2013 02:54  

Publicar un comentario

<< Home